Vivir para tocar, tocar para vivir. Entrevista a Martín Molins | Salta Entre Líneas
Image Image Image Image Image Image Image Image Image Image
Scroll to top

Top

No Comments

Vivir para tocar, tocar para vivir. Entrevista a Martín Molins

Vivir para tocar, tocar para vivir. Entrevista a Martín Molins

Por Gonzalo Ramos

Martin Molins es un músico salteño de vasta trayectoria en los escenarios como en la producción independiente de discos propios y de otras bandas.

Sus proyectos solistas bajo el pseudonimo de Martinox los produce absolutamente solo, grabando todos los instrumentos con equipamiento propio. La difusión la hace por internet, los discos se pueden descargar gratuitamente. Lleva grabado más de veinte discos. Se pueden descargar, de manera gratuita o (sería más coherente) comprarlos.

Presentamos la entrevista que le hiciéramos en el programa radial El revés de la trama que se transmite por Fm Noticias 88.1

En primera persona

Breve autobiografía de un músico independiente

Desde chiquito siempre soñé con dedicarme a tocar, si pueden ser las 24 hs. mejor. Veía bandas grandes en la tele, yo nací en los 80 así que todavía no había internet y el mundo era muy diferente, en principio soñaba con esa grandeza de llenar un river y cosas así, y eso fue lo que, un poco, me impulsó, a empezar a tocar. Con el tiempo te vas dando cuenta que las cosas no son tan como uno las quiere, a veces, la verdad, uno no sabe ni lo que quiere. Al final me di cuenta que lo que quería era ser productor, producir bandas y músicos zarpados y conocidos, me di cuenta que para eso tengo que hacer una carrera bastante importante y de ahí que me puse a estudiar, a tocar, a grabar muchos discos, a producir otras bandas, a producir mis propios discos, forme varias bandas como para ir aprendiendo del movimiento desde adentro. No se aprende en la universidad cómo hacer discos, eso se aprende haciendo muchos discos y produciendo muchas bandas de diferentes estilos y la parte de la producción artística, si o si, la vas a conocer si sos parte de una banda o por lo menos lo fuiste. Gracias a eso voy camino a lo que quiero, ahora sé lo que quiero.

La independencia cuesta más

Hoy en día, con internet, si querés cobrar un disco, te vas a morir de hambre, actualmente los músicos solo van a poder ver plata con las entradas, lo que te incita a tocar más en vivo, ahí ves un poco de plata pero hasta ahí nomás, porque a veces cobras 10 pesos la entrada y hasta te la regatean y es de no creer. Vos ponete a pensar que un juego de cuerdas cuesta 700 mangos y te dura, si tocas todos los días, como máximo un mes, son 700 mangos por mes solo en cuerdas a eso sumale compra y mantenimiento de instrumentos, eso más la vida normal de cualquier persona porque todos comemos, todos dormimos, todos tomamos agua, todos vamos al baño… Eso va a ir cambiando también cuando las bandas se vayan haciendo valer por sí mismas porque si viene Divididos la gente paga 300, 400 y hasta 500 mangos callada y vos fíjate que son tres músicos como lo puedo ser yo y los dos músicos que tocan conmigo, no hay diferencia, por ahí la única diferencia es que por ahí como transaron con una compañía discográfica tienen otro tipo de popularidad, otro tipo de difusión y nosotros somos independientes cien por cien, y si vos escuchaste algo de nosotros es mérito cien por ciento nuestro.

El arte de tocar: ¿inspiración o trabajo?

Si nunca estudiaste mecanografía y un día te pones a chatear, el primer día vas a estar escribiendo con dos dedos y para escribir HOLA vas a estar diez minutos, pero a los cinco o seis meses, después de estar chateando todos los días un rato largo, vas a estar escribiendo, quizá con los mismos dos dedos, pero vas a poder escribir EH COMO ANDA LOCO, TODO BIEN?

Tocar un instrumento no tiene que ver con un don o algo así,  tiene que ver con perseverancia, con mucho estudio y lo más importante es la mecanización de los músculos de tus manos y tu cerebro manejándolo. Es tan simple como eso, cualquiera puede ser músico. Lo que hay que tener es disciplina.

 Y la banda de sonido de tu vida?

Cuando era chiquito, mis padres me cuentan, que no quería decir ni papá, ni mamá ni nada, pero sí decía Phil Collins, decía Peter Gabriel, que se yo Génesis, Pink Floyd, muy gracioso. Mi hermano me hacía escuchar esas cosas. Me acuerdo que de chico lo mejor que me podía pasar no era ver entrando a mi viejo con un juguete, no, yo lo veía entrar a mi hermano con la bolsa verde de H y R Maluf, que traía adentro un vinilo, ¡qué belleza de momento!, cuando entraba el man y lo sacaba así, con suspenso de la bolsa. Me acuerdo uno de los mejore momentos fue cuando sacó el de Piano Bar recién salido, o sea, recién lo sacaba Charly y mi hermano se lo compró, así super mega estreno, era blanco con la cara de Charly con unas gafas y unos auriculares, lo vi y quedé re impresionado porque hasta se le veían los lunarcitos de la cara y yo sentía que lo estaba mirando ahí, en vivo. Y la otra tapa que me impresionó mucho fue la de Canción Animal porque cuando saca la caja del vinilo de la bolsita verde veo dos leones dándose masa, yo era chiquito y me dio vergüenza.

Qué música escuchas o que música no escuchas?

Escuché y escucho de todo, no le hago asco a nada. Me gusta Shakira, me gusta Marilyn Manson, me gusta Alejandro Sanz y Pantera y me gusta Dream Theater y la Cumbia Villera.

Está todo bien con todo, no tengo prejuicios con la música. Lo que todo tendíamos que entender es esto, yo te lo voy a hacer re fácil: Todo es lo mismo, son doce notas loco y todos estamos usando exactamente las mismas doce notas, sorry pero es así. Por ejemplo, agarrá youtube y poné: Marilyn Manson Polca, es un chaboncito que consiguió la voz original de Manson y con la compu se puso a armarle una base de polca para el tema Beatiful People y te juro que queda perfecto, está haciendo las mismas notas con la voz de Manson y queda como que lo hizo así al tema y porque es el mismo tema, porque son las mismas doce notas, lo único que le cambió es el ritmo, el ritmo es lo que genera los estilos.

Y la escena local…

Sin el apoyo de la gente, las bandas se disuelven, por eso ya Calmaniño no existe, por eso Luka Makonia no existe, porque muchas veces no es por diferencia de pensamiento ni nada, de hecho los pibes se juntaron a tocar eso porque les gustaba. Pero no se solventa nadie, después te vienen los hijos, un montón de cuestiones, la vida se te viene encima y vos necesitas contar con otra guita. Y ahí tenés cantantes que se tienen que abrir un localcito de ropa, guitarristas que tienen que manejar un remis y de a poco vamos perdiendo los artistas. A uno de los mejores guitarristas que escuché en Salta, vi como lo perdimos por el mismo capitalismo y por la falta de apoyo de local, hoy en día es remisero  y no toca la viola hace más de cinco años…

Vivir para la música

Yo siento verdadero amor por la música, y cuando uno tiene ese sentimiento podés estar bajo un puente y no tenés con qué taparte pero tenés la guitarra y vos estas feliz, eso por lo menos me pasa a mí. Y muchas veces me pasó tener que dormir en una plaza y que venga un amigo, me levante y me diga loco vení a mi casa. No es que te diga que está mal que te vayas a trabajar de otra cosa, pero si vos aflojás con eso te vas a trabajar de otra cosa te vas a volver medio adicto a esa plata que cobrás y terminás volviéndote un esclavo de esa otra cosa que hacés y esa esclavitud te va a quitar tiempo para tocar, para practicar . Yo siempre, en ese sentido, la tuve medio clara, prefiero no tener para morfar, ni para puchos ni para nada pero acá esta mi viola!!!

IMG-20160331-WA0012

El día que Charly García le pidió permiso para subir a tocar…

Tuve la suerte de tocar un día en Zeppeling, con una banda que teníamos que se llamaba La Cuerda…

La historia comienza así:  nuestro representante Sergio Varela allá por 1998 tenía un boliche que se llamaba Cocodrilo, en ese entonces lo trajo a Charly y ahí le quedó el contacto, con el tiempo este señor Varela dejó de lado los boliches y se dedicó a representar bandas, como la nuestra. Nosotros éramos uno enfermos que nos sabíamos toda la discografía de Charly, todos los temas y por eso a Varela se le ocurre llamarlo un día a Charly y por teléfono hacernos tocar para que nos escuchara y le gustó, pero ahí quedó. Corría Mayo de 2004 y  nos enteramos que a García lo traía otra productora para que toque en el Delmi, entonces Sergio Varela que tenía el contacto con el manager al que le había hecho unas movidas para satisfacer los “pedidos” de Charly, como contraparte le comentó que tenía una bandita que estaba manejando y quería que Charly la escuche a lo que le respondió “bueno, ya le voy a preguntar si tiene ganas”.

Bueno, fue García, tocó en el Delmi, salió y parece que le dio ganas, encima parece que le dijeron que era la bandita que le tocó por teléfono aquella vez. Estábamos tocando en Zeppeling, esperándolo y no venía, y no venía, y se empezó a ir la gente y todos diciendo que éramos unos mentirosos, el bar queda vacío y quedamos nosotros cinco ahí adentro y de repente se abre la puerta, quince cámaras, flashes y una multitud de gente rodeando al señor Carlos Alberto García Moreno Langh, entra y sube, porque le habían preparado un vip en la parte de arriba del bar, se sienta y pide un whisky, nosotros comenzamos a tocar de nuevo, no se lo terminaron de alcanzar al vaso que mira la banda y dice “Quiero tocar con los pibes”. Bajó del vip en medio de una barrera humana de patovicas y gente para atravesar todo el bar, cuando llega al escenario nos pide permiso “puedo subir” dice, y yo pensaba “No, qué te pasa? Yo estoy acá por vos!!!”. Entonces subió agarró mi guitarra que tenía el logo de Say no More que era del brazelte original que se me había roto y lo pegué en la viola, la miró y con un gesto me dijo, bien ahí… Tocamos unos diez o quince temas de los Beatles, y después unos diez quince temas de él. La mejor parte fue esta: estaba tocando con el tecladito, en un momento uno de los chilenos, porque en ese momento comenzó a tocar con los chilenos (Aghhh) viene uno de ellos y quiere subir una pata al escenario como diciendo ya está y la Charly le dice no, no, no, quédate ahí, voy a seguir tocando con los chicos, así que los chilenos se tuvieron que quedar abajo y mirarnos tocar una hora y media. Fue un show súper exclusivo porque cuando entró Charly el dueño, que estaba cagado de odio como nosotros porque el público nos había abandonado, cerró las puertas y a los sumo habrán podido colarse unas quince personas. Fue un momento histórico, además Charly nos trataba como si fuéramos su banda estable, pedía un tema y ahí arrancábamos, nos sabíamos todo el repertorio. En un momento se da la vuelta y nos dice que elijamos nosotros el tema y yo elegí Marilyn, la cenicienta y las mujeres que ninguno de la banda se la sabía y ni García se la sabía, le digo “está en Mi” y me dice “arrancá que te sigo”, cuando llega la parte del solo de guitarra pega el grito “solo de guitarra” y yo con cara de cagazo me largo y por suerte no me equivoqué porque si no me daba un chirlo, seguro. Después, nunca más hubo un contacto, de hecho yo no tengo ni una foto.