Una falta de memoria conveniente o una mentira que lo puede complicar | Salta Entre Líneas
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Una falta de memoria conveniente o una mentira que lo puede complicar

Una falta de memoria conveniente o una mentira que lo puede complicar

Ayer, el sitio Saltaentrelíneas.com publicó un informe donde se da cuenta del expediente de Gendarmería Nacional que registra – con fecha en 24 mayo de 2006 – la reunión mantenida por el entonces diputado Ernesto José Aparicio, Raúl y Delfín Castedo y Pablo Outes, actual presidente de la Cooperadora Asistencial de la Municipalidad de Salta.

El expediente forma parte de las investigaciones de la fuerza nacional en el marco de la causa Carbón Blanco. En él se intentaba constatar la vinculación de Aparicio y los hermanos Castedo con el narcotráfico en el norte provincial.

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Outes, reunido con los tres hombres en la estación se servicio Shell de la terminal durante dos horas, es registrado como ‘NN’ en el informe.

“Todo el mundo me mandó la publicación – dijo el Presidente de la Cooperadora al ser consultado sobre el tema – Yo en ese momento era Presidente de la Comisión de Derechos Humanos y el diputado Aparicio era integrante de la misma. En realidad yo me reuní con él en una función oficial, no  sabía,  no tenía ni idea  quiénes eran las personas que estaban con él en ese momento. El sentido de que yo haya estado ahí era político: el diputado era compañero mío y la repercusiones que tuvo después nunca me las hubiese imaginado”

Lo cierto es que desde marzo del 2006 – incluso con anterioridad, podría decirse - José Aparicio era fuertemente cuestionado al relacionárselo con tres crímenes en el norte provincial, además de sospecharse sus vinculaciones con el narcotráfico y su relación con un episodio donde una mujer – con quien mantenía una relación sentimental en ese entonces – intentó pasar cocaína hacia Bolivia con una identificación del diputado.

Cierto también es que en ese mes (marzo 2006), durante una entrevista con el periodista Sergio Poma, Aparicio reconoció haber sido detenido en Salvador Mazza por contrabando de ‘pilas y chicles’, según él.

Ya por ese entonces, si bien permanecieron anónimos para el ‘gran público’ hasta la denuncia de Liliana Ledesma, los hermanos Castedo – el ‘Clan Castedo’ para los lugareños – eran reconocidos narcotraficantes en Salvador Mazza y se denunciaba su incursión en la política financiando la campaña electoral del intendente Francisco Ibañez y de, justamente, José Aparicio para diputado.

Sobre los hermanos con quienes estuvo reunido, Outes dijo: “Yo no tenía idea de quienes eran, me senté ahí para ver el tema que el diputado me había pedido. Creo que los hechos que ocurrieron fueron posteriores a esta reunión”.

Los ‘hechos’ a los que hace referencia el funcionario municipal son la denuncia pública de Liliana Ledesma y su posterior asesinato, donde los Castedo son sindicados como autores intelectuales.

“A veces, en política, se busca utilizar las cosas de cualquier forma. La razón fue esa y todo terminó ahí”, continuó Outes y sostuvo que ‘no se conocía’ en el momento de la reunión la relación de Aparicio con el narcotráfico.

Volviendo sobre los Castedo expresó: “No los conocí. Creo que tenían una amistad con Aparicio,  pero no, la razón mía era oficial y de trabajo siendo Aparicio diputado electo”.

Cabe destacar que la investigación de Gendarmería indica que, luego de dos horas de reunión, los Castedo – por un lado – y Aparicio y Outes – por otro – se dirigieron por caminos distintos hacia un domicilio en Bº Lamadrid, donde estuvieron reunidos unas horas más.

“No, eso es mentira, no fue así”, aseguró el funcionario en ese punto.

Además, Outes resaltó que, a pesar figurar en la investigación, nunca fue llamado a declarar por la Justicia. “Es una cuestión que tendrá que ver el juez, entiendo que habrá entendido que no había razón importante para llamarme”, agregó.

“Es un artículo que está en el diario y que, seguramente, algún periodista lo sacó de ahí. Creo que la Justicia, si hubieses sido necesario, me hubiese llamado”, reiteró el Presidente de la Cooperadora de la Capital tratando de bajar los decibeles al informe periodístico.

Ahora bien, de las palabras de Outes se desprenden muchas dudas. La primera podría ser sobre el desconocimiento que aduce en torno el exdiputado Aparicio y su presunta relación con el tráfico de drogas, algo que se venía barajando en el ámbito político local antes de la reunión que mantuvieron en la estación de servicio de la terminal. Y es que tan conocido fue el tema que terminó minando las posibilidades del diputado de Salvador Mazza, quién por ese entonces pretendía ser Presidente de la Cámara. De todos modos y más allá de esta imposibilidad ante la gravedad del asunto, tanto el PJ como el PRS – primera oposición en ese entonces – cerraron filas en defensa de Aparicio.

Por otro lado,  ¿por qué una reunión oficial de la Comisión de Derechos Humanos se haría en una estación de servicio y en presencia de dos ‘extraños’?

Y lo más llamativo de todo: ¿era Pablo Outes diputado por ese entonces? Recordemos, estamos diciendo que la reunión tuvo lugar en mayo del 2006, según consta en las fotografías de Gendarmería Nacional. Este medio realizó las averiguaciones pertinentes y nos encontramos con que Outes ya no figuraba en la nómina oficial de Diputados del período 2005 en adelante.

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De hecho, constatamos que Pablo Outes – quien sí había sido diputado y presidente de la Comisión de Derechos Humanos con anterioridad – fue nombrado director del Ente Regulador de los Servicios Públicos el 9/12/2005, según consta en el Boletín Oficial.

Fuente: Redacción DDN – Radio 10 Salta