“Una ayuda disruptiva” | Salta Entre Líneas
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“Una ayuda disruptiva”

“Una ayuda disruptiva”

Por Daniel Tort

En la tarde de ayer, cuando ya prácticamente se avecinaba la noche, la noche de la jornada del 7 de junio, pero, en realidad, una nueva noche negra para toda una generación de argentinos. Una nueva noche que vamos a tener que afrontar bajo la consigna estúpida de los gurúes de la economía que en dos años y medios han fundido, literalmente, al país, y que han querido presentar ayer en una reducida conferencia de prensa al más terrible fracaso de la política macroeconómica de un país, como si fuera un éxito.

Se dio el lujo el presidente del Banco Central de decir que en la Argentina hace 70 años que usamos la maquinita. Ahora, ya no la vamos a usar. En realidad, la cifra de 70 años es la cifra que, retroactivamente, el aparato mediático del macrismo oligárquico gobernante ha impuesto primero en las redes sociales y después, también, en los medios masivos de comunicación monopólica que ellos mismo controlan, diciendo que la desgracia del país son 70 años de peronismo. Quienes no comulgamos con el Partido Justicialista pero tampoco comemos vidrio, con una simple operación aritmética podemos sacar la cuenta de que en realidad no son 70 años, sino 37 y que los 37 años fueron merced de 9 elecciones democráticas ganadas. No se trata de 70 años de dictadura ni de oscurantismo, como lo quieren hacer parecer.

Se firmó el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional después que la primera línea de la economía argentina fuera a recibir instrucciones a los Estados Unidos, no a negociar un acuerdo – entiéndase bien – sino solo a recibir instrucciones.

Y ahora, a dos años y medio de devaluación constante, inflación en alza, fugo de divisas increíbles, negociado usurario de intereses de lebac, especulación de las corridas cambiarias de la divisa norteamericana y del euro; ahora, después de 2 años y medios lo que veníamos mucho de nosotros anunciado que ocurriría, parecen ellos haber descubierto la pólvora y ahora se dan cuenta que ya no tienen más la posibilidad ni de hacer funcionar la maquinita ni de conseguir dólares en el mercado externo, entonces, recurren a la vieja receta oligárquica apátrida de ir al FMI. Esto ocurrió también después de que la revolución fusiladora en septiembre de 1955 terminara con el gobierno democrático de entonces. Lo primero que hicieron estas mismas personas, algunos con los mismos apellidos de sus ancestros, fue ir a afiliarse al FMI.

¿Qué hace la Argentina ahora, después de muchos años? Lo mismo. Va a esta gentuza que se dedica a explotar con la usura financiera internacional, la debilidad de los países subdesarrollados, y se le llama ayuda, colaboración o apoyo financiero. Con apenas desnudar cuatro frases mentirosas de la conferencia de prensa de ayer, vamos a poder advertirnos nosotros mismos de que, aunque lo intenten, no van a poder asonsarnos:

“Hace 70 años usamos la maquinita y ahora ya no la vamos a usar”, dijo el presidente del Banco Central, y agregó: “Con eso vamos a frenar la inflación”. Falso, no es verdad, el déficit interno de un país siempre se financió con la emisión de la moneda nacional y estos sujetos, depravados, delincuentes asociados en una verdadera banda, van a dejar de emitir dinero supuestamente por la Casa de la Moneda, el Banco Central de la República Argentina, pero van a sustituir esa no emisión o el no funcionamiento de la maquinita con un fabuloso nuevo endeudamiento externo de 55 mil 650 millones de dólares.

Usted se preguntará: ¿No será mejor hacer funcionar la maquinita para el dinero nacional y no pagar tasas de usura en dólares, solo para asegurar el repago de la deuda de 145 millones ya contraída en estos dos años y medios? Es que, la usura internacional con el Fondo Monetario y el Banco Mundial a la cabeza, gerenciados en el país por la JP Morgan, se empezaron a preocupar porque la corrida bancaria lo podría dejar sin resoplados y ellos, el mercado financiero – la JP Morgan y 10 bancos más –, le han prestado a la Argentina 145 mil millones de dólares en dos años y medio. Hemos incrementando el endeudamiento externo y por eso es la inflación y el déficit fiscal, porque el dinero que se recauda en el mercado interno totalmente deprimido por las aperturas de exportaciones no les asegura a esos prestamistas el cobro de sus créditos, y lo tenían que solucionar.

Como solucionan el reaseguro del pago de las cuotas de intereses, entre ellas las de las Lebac que van a vencer en 15 días, y dándonos un nuevo préstamo. Es decir, que el usurero reasegura el pago de las cuotas próximas a vencer dándonos un nuevo crédito con altísima tasa. A esto le llama el equipo económico fracaso del macrismo, fracasado para nosotros y exitoso para ellos, un éxito macroeconómico.

Este blindaje, hasta utilizaron la misma palabra, tiene la misma connotación y la misma naturaleza, pero en mucha mayor cuantía, que el blindaje que el ex Presidente Fernando de La Rúa tomará a fines del año 2000 y que terminará en diciembre del 2001. También, en aquel entonces, Fernando de La Rúa anunció con bombos y platillos que ahora venía el verdadero despegue de la Argentina, que había pasado lo peor… parece el calco del drama.

Y estos 50 mil millones y el extra de 5 mil 650 que le van a pasar, no es gratis. Que dijo ayer el Ministro Dujovne: “Se va a acelerar el programa de convergencia hacia el equilibro fiscal”, léase, va a haber un ajuste brutal equivalente a 3,7 puntos el PBI o 19 mil 300 millones de dólares. El Estado Argentino se comprometió a quitar del mercado interno y a reasegurar el pago a los usureros con una reducción del déficit de 200 mil millones de pesos. ¿De dónde lo van a sacar? También lo anunciaron ayer con eufemismos: “Se va a reestructurar la obra pública”, léase, no va a haber más escuelas, hospitales, rutas, puentes ni semáforos. “Se va a reducir la coparticipación federal y las remesas de dinero a las provincias”, vaya ajustándose el cinturón usted y todos los que vivimos en el Interior; “Se va a readecuar el sistema provincial”, que los jubilados empiecen de nuevo a ajustarse también el cinturón, y “Se van a ratificar la quita de los subsidios”, léase, los tarifazos van a seguir adelante.

Hay cuatro puntos esenciales que el Fondo Monetario le ha impuesto a cambio del reaseguro de su propio cobro: La reducción de la obra pública, más desempleo, menos seguridad, menos gente trabajando, menos inversión de los fondos del Estado para el mejoramiento de la estructura del país y más para pagar los intereses usurarios del FMI y sus amigos, entre los cuales está el presidente Macri a la cabeza.

También dijeron que el Banco Central ya no va a colocar más dólares en el mercado para mantener el alza permanente, diaria y constante de la divisa norteamericana, pero escondieron que ese papel lo va a cumplir ahora, decreto mediante, el Banco de la Nación Argentina que ayer mismo colocó más de 500 millones de dólares en el mercado. Es decir, la ficción de que el Banco Central se va a manejar autónomamente y no va a intervenir en el Estado Nacional es una enorme nueva mentira perversa del equipo económico. Esa función la va a cumplir ahora el Banco de la Nación Argentina y la fuga de divisas va a seguir existiendo.

De volver a poner retenciones a los que la juntan con palas en el campo en las mineras, a volver a cerrar la fronteras, para reactivar el mercado interno y tener mejor recaudación, de aumentar las asignaciones universales o de recomponer el haber previsional de nuestros jubilados, no se habla ni una palabra. Se viene un ajuste brutal, reitero, de 3,7 puntos del PBI una cifra astronómica que en el lapso de 6 meses deberá empezar a mostrar el país para que el primer anticipo de 15 mil millones que van a hacer dentro de dos semanas para evitar la corrida de lebacs, de nuevo van a renovar los bonos al 40%, por lo menos, para seguir manteniendo a estos parásitos de la economía del mundo, y eso lo van a hacer con nuestro dinero.

“Aquello que hicimos hasta la última semana ya no es necesario”, dijo Federico Sturzenegger, “Volvemos a ser un país normal”. ¿Que no lo éramos ya desde diciembre de 2015? ¿No habíamos vuelto a ser un país normal porque iban a estar los intelectuales y geniales egresados de Harvard que nos iban a sacar del pozo? Y, para que el horror sea perfecto, terminaron diciendo una verdadera boludez: “Este año vamos a esperar tener la inflación más baja posible. No sé cuál gobierno, que gobernante, político o que ciudadano del más común de los comunes no esperamos siempre tener una inflación lo más baja posible. Pero no nos ponemos una meta”, saben de sobra que la inflación va a superar holgadamente el 25% y obligan a todo el mundo a cerrar paritarias al 15%, los 10 puntos porcentuales que le van a sacar a usted se lo van a llevar a la JP Morgan y a sus amigos.

Ha superado el límite previsto de los créditos tradicionales de stand by, estamos en la relación de deuda interna y externa con los intereses usurarios de lebacs en una ecuación mucho más grave y peligrosa que la que tenía Fernando de la Rúa en diciembre de 2001. Van a decir que somos del club del helicóptero, como le gusta decir a algunos, no, venimos a decir que el blindaje, que el megacanje, hasta con los mimos inefables traidores a la patria como Felipe Domingo Cavallo, se vuelve a repetir y nos volvemos a preguntar porque nosotros seguimos permitiendo que esta sangría externa de dólares, fuga de capitales, déficit en la balanza, la orgía de la fuga de divisas con el turismo externo… En este año se han ido 500 mil personas al extranjero dejando miles y millones de dólares fuera del país, los intereses de la deuda que son impagables y que los primeros dos años Macri había compensado con ese financiamiento, ahora los mercados lo imponen que lo haga con el Fondo Monetario, y parece un dejavú de otras épocas.

¿Se acuerda de la dictadura militar que en 1976 también lo primero que hizo fue volver al FMI? Uno de los mártires de la dictadura, que ofrendó primero la vida de su hija y luego la suya, por mantener sus verdades a flote, hoy no lo van a hacer desaparecer porque rigen, por el momento, otras circunstancias en nuestro país; pero el punto 6 de la Carta Militar que le costará la vida a Rodolfo Walsh aquel 24 de marzo de 1977 cuando se cumplía un año de la dictadura militar, decía lo siguiente: “Dictada por el Fondo Monetario Internacional según una receta que se aplica indistintamente al Zaire o a Chile, a Uruguay o a Indonesia, la política económica de esa Junta sólo reconoce como beneficiarios a la vieja oligarquía ganadera, la nueva oligarquía especuladora y un grupo selecto de monopolios internacionales encabezados por la Esso, Shell,  U.S.Steel, la Siemens. Un aumento del 722 % en los precios de la producción animal en 1976 define la magnitud de la restauración oligárquica en consonancia con el credo de la Sociedad Rural expuesto por su presidente: “Llena de asombro que ciertos grupos pequeños pero activos sigan insistiendo en que los alimentos en Argentina deben ser baratos””. Créame que este párrafo lo podían haber escrito ayer y solo nos diferencia del plan económico de la dictadura militar, los nuevos desaparecidos que, todavía, no les ha tocado el turno.

Fuente: La madre que las parió – Fm Noticias 88.1 MHz