Un gobierno para pocos | Salta Entre Líneas
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Un gobierno para pocos

Un gobierno para pocos

Por Daniel Tort

Esta semana escuchamos, de manera casi irónica, la afirmación del presidente Mauricio Macri de que el país, según su visión de país, estaba mucho mejor, pero que todavía los argentinos no nos dábamos cuenta, no podíamos apreciar el cambio que se estaba produciendo.

Ya en un largo año y medio de gestión, la palabra “Cambio”, que todavía no se avizora, no puede seguir sosteniéndose solamente con retórica, y mucho menos cuando le presidente de los argentinos expresa que el país está mucho mejor pero no atina ni siquiera a dar un parámetro ni a hablar de cifras o de indicativos, de porcentajes o de estadísticas, que puedan apoyar esa afirmación. El solo, por su propio dogmatismo de decir que el país está mejor, los demás lo tienen que terminar aceptando.

Y entre las cosas que dijo que estaban mejor era, según si visión siempre, que había crecido el PBI.

El PBI, como se conoce, es el Producto Bruto Interno. El Producto Bruto Interno de un país, se define como la sumatoria a valor monetario contante de todos los vienes y servicios que se producen en el mercado interno de ese país. Es a valor constante, a valor actualizado según los precios del año que se toman como base para hacer todas esas comparaciones. Ese cálculo se hace técnicamente con lo que conoce como deflactor del PBI, y se aplica el índice de inflación.

En el primer año del frente PRO- Cambiemos, a cargo del ingeniero Macri, contrariamente a lo que él está planteando, el PBI se contrajo un 2,3%. Estas son cifras que ha dado el INDEC, no una encuestadora opositora o un canal de televisión de oposición, lo dio el propio INDEC.

El PBI se contrajo el 2,3% en el año 2.016, por lo tanto el crecimiento del PBI que ve el Presidente es literalmente una mentira. Ese crecimiento se da nominalmente solo en los papeles, porque el Presidente aplica lo que se conoce deflactor del PBI y es el ajuste por inflación. Según ellos está bajando la inflación y para lo único que se tiene en cuenta y ha sido alta es para aplicarla sobre el PBI, y de una retracción del 2,3% animarse a mentir que tiene un crecimiento del 3%, lo cual es absolutamente falso.

Nosotros recordábamos en editoriales anteriores la mentalidad porteña, de país chiquito, que tiene el presidente Macri, y que simbólicamente la sintetizó en bajar el cuadro el Mariano Moreno, uno de los ideólogos de la patria grande latinoamericana, y poner frente a sus ojos, precisamente en la pared frontal de su escritorio, una foto del Obelisco.

Usted puede pensar que esta simbología no es importante, pero de ninguna manera la puede pasar por alto. Es toda una definición de cuál es la idea de país que el Presidente tiene.

Porque cuando el Presidente designa, por ejemplo, a una Directora de Área de Bicicletas, está pensando en las bicisendas del centro porteño, está pensando solo en la Ciudad de Buenos Aires, de la cual él es oriundo, de la cual fue Jefe de Gobierno, y de la cual su pequeña línea, delgadísima y finita, en la frente no le deja ver más allá del obelisco.

Y en esa elite geográfica en la que el Presidente se mueve, todas sus medidas de gobierno tienden a mimar y a revalorizar el pequeño mundo en el cual vive él y se desarrollo, el mundo de la clase social privilegiada millonaria de la cual él proviene y a la que sigue beneficiando.

Pongamos, por ejemplo, que apenas ingresado al gobierno nacional, este gobierno lobbista de los grandes capitales concentrados de nuestra nación quitaron los cupos a la exportación, es decir que ya los exportadores de materias prima como soja, trigo, maíz, avena, aceites, esos exportadores de materias prima del privilegiado escenario de la pampa húmeda, ya no tienen que dejar dentro del país parte de la producción sino que pueden exportarla toda. Y entonces, si usted quiere comprar esos productos tiene que comprarlos a precio internacional.

De ahí que no sea ningún secreto porqué la inflación se sigue disparando, sencillamente porque los exportadores de alimentos no tienen techos, no tienen topes, y no están dispuestos a vender en el mercado interno sino aprecios internacionales, es decir que usted tiene que pagar los alimentos primarios a valor dólar.

Al mismo tiempo de ese aumento de la actividad agroexportadora, aumentaron las exenciones a las importaciones. Entonces, si el Producto Bruto Interno de un país se hace de la sumatoria del consumo, de los ingresos, de la inversión pública, de las exportaciones menos las importaciones, obviamente ese Producto Bruto tiene que venirse abajo, porque si usted abre las importaciones son divisas que se fugan, es parte del Producto Bruto que se fuga fuera del país.

Y digo esa mentalidad chiquitita de gobierno para millonarios como él, por ejemplo, además de favorecer al agro quitándole las retenciones, se eximió nuevamente en el curso de esta semana la prórroga para que quienes compran autos de lujo importados, autos de alta gama, no paguen impuestos internos, favoreciendo a esa elite absolutamente minoritaria que puede comprar autos BMW o Mercedes Benz, o Porsches. Y, qué curioso, también se prorrogó la eximición del impuesto al champagne, que no es una bebida precisamente de consumo popular.

Al liberar los cupos de importación, liberar aranceles de importación, el aumento de tarifas y de todas las tasas de los servicios públicos de las empresas que a ellos mismos les pertenecen les ha aumentado exponencialmente la llamada TIR, la Tasa Interna de retorno de esas inversiones. Es decir, la siguen juntando con pala.

Al mismo tiempo, en todas estas medidas y para que el país chiquito, que no pasa de Avenida Libertador, ni de la General Paz ni del Obelisco, pueda tener sus efectos, se toman medidas de índole macro económica y le ajustan el cinturón a las grandes mayorías de país porque si usted no recauda del champagne, no recauda de los autos de lujo, no recauda de las retenciones a las exportaciones de bienes primarios, no recauda de los cánones mineros de los cuales ahora las empresas multinacionales están exentas, si usted no recauda de todo ese lugar tiene que recaudar de algún otro lugar.

Y entonces, le ponen techos paritarios a todos los convenios colectivos para que usted gane menos y los empresarios tengan mayor rentabilidad. Solo se dan aumentos graduales en esas paritarias como el vergonzoso 24% que le acaban de dar a las empleadas de casas particulares en dos cuotas, una en julio y otra en diciembre.

Se liberan todas las tasas; se despide masivamente gente de la administración pública; se sigue permitiendo la bicicleta financiera con las letras del Banco Central, conocidas como Lebac, o las letras del Tesoro Nacional, conocidas como Letes; los plazos fijos y las cuevas de la moneda extranjera, que se siguen llamando blue, y que el Presidente había prometido desterrar de la city de todas las ciudades. Un dólar manejado por el mismo gobierno para beneplácito de los exportadores.

Una persona, profesional universitario en Arquitectura, designada como Dirección de Movilidad en Bicicleta solo para Buenos Aires, sin pensar en el Chaco, en Rivadavia Banda Norte, en la ruta 81 en Los Blancos o en Santiago del Estero. El país pequeño, de mente pequeña, para hombres pequeños y mediocres.

La imagen del país chico, de país rico para pocos, la imagen del Obelisco, la vergüenza en Alemania, y el inglés precario. Todo ese escenario absurdo, ridículo, vergonzoso y tercermundista, de desprecio y de humillación va para 42 millones de argentinos, que tienen que seguir tolerando la andanada neoliberal en contra de los intereses de las mayorías.

A esta altura del partido, seguir prometiendo cambio, seguir prometiendo esperanza y seguir hablando del segundo semestre, ya no solamente es una mentira sino que es una perversión.

Falta, y ojala que sea a corto plazo, que se produzca la reacción de las grandes mayorías el país que, engañadas, votaron por la esperanza de un cambio, movido por la andanada gigantesca, mediática, montada por estos sujetos que a falta de programa de gobierno para todos, solo siguen insistiendo con sus campañas televisivas para parecerse los honestos, para parecerse los buenos, para parecerse los transparentes y los espirituales.

Según el presidente Macri tenemos que seguir estando todos juntos, pero acá no está parejo, ingeniero Presidente, porque para que vayamos todos juntos ustedes se tienen que bajar del carro de los privilegios y compartir la cobija corta, para que sea para todos la cobija o sea para todos el invierno, como decía don Arturo Jauretche. Mientras los desequilibrios de su mente pequeña y egoísta sigan imperando en el país, no habrá cambio y no habrá esperanza.

Fuente: La madre que las parió/ FM Noticias 88.1 Mhz.