Reemplazo de cultivos de cítricos por la caña y la soja = a desmontes = a menos trabajo = a Desnutrición | Salta Entre Líneas
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Reemplazo de cultivos de cítricos por la caña y la soja = a desmontes = a menos trabajo = a Desnutrición

Reemplazo de cultivos de cítricos por la caña y la soja = a desmontes = a menos trabajo = a Desnutrición

Pichanal era un pueblo que crecía con el cultivo de hortalizas y frutas, pero eso se estancó. La lucha es casa por casa

Son las siete de la mañana y el hospital público de Pichanal está en silencio. Pero en una sala contigua a los consultorios, hombres y mujeres vestidos con camisas celestes alistan mochilas, planillas, pediómetros de madera y balanzas eléctricas. Son los agentes sanitarios que salen cada mañana a visitar a familias que viven en parajes alejados, en comunidades indígenas o en asentamientos. Con ellos el hospital sale a la calle. Para ellos,  la muerte de un chico es un fracaso.

El servicio de Atención Primaria en Salud (APS) surgió hace 38 años como un programa de salud rural. Fue creciendo y adaptándose a los cambios de un pueblo que crecía con el cultivo de hortalizas y frutas. Hoy son 42 los agentes sanitarios que salen a visitar a 6.243 familias por mes. Sucede que aquí no son las personas las que van al hospital sino el hospital el que debe acercarse para controlarlos.

¿Cuáles son los problemas nutricionales con los que se encuentran? Responde Jorgelina Amun, nutricionista de APS: “Hay malos hábitos alimentarios. Aquí estamos rodeados de fincas y las familias que trabajan en ellas y disponen de los alimentos que, por cuestiones de calidad, no van a la venta. Hay poco consumo de verduras y dificultad para combinar alimentos. Y también poca noción de la importancia de la lactancia. Las mamás creen que la leche de fórmula es mejor. Nuestro desafío es modificar esos hábitos que están instalados desde generaciones en esas familias”, explica.

Miguel Amalla, supervisor de los agentes, ofrece otra mirada sobre la situación de las familias: “Muchas fincas eliminaron el cultivo de naranja, mandarina y pomelo y se dedicaron a la caña y la soja, que requieren menos mano de obra. Entonces, muchos trabajadores quedaron sin trabajo. Logramos que las comunidades aborígenes no queden expuestas a las enfermedades,  pero ahora el problema lo tenemos en los asentamientos de la zona urbana, que crecen aceleradamente”, apunta.

“La desnutrición en el norte argentino es endémica”

El titular del Centro de Estudios Nelson Mandela de Chaco, Rolando Núñez, advirtió que “la desnutrición es una endemia en el norte argentino, es sistémico”.

Al conocerse al fallecimiento de un bebe de 9 meses en Salta a causa de esta situación, Núñez  dijo: “Abunda el mal de chagas, tuberculosis, enfermedades que no fueron abordadas correctamente y estamos en un punto de máxima expresión”.

“Compartimos la nariz del Chaco con Salta en el mapa, y tenemos las mismas realidades de las comunidades indígenas y de los criollos pobres,  y hablando con un médico de la salud pública de Formosa me señaló que la situación de la desnutrición es el común denominador de la provincias del norte, y continuar con el negacionismo no ayuda en nada sino que habrá más casos de fallecidos por causas evitables”, apuntó.

En ese sentido indicó, además,  que “el desmonte ha sido muy perjudicial para los aborígenes: el monte es el patio de juegos, la farmacia, la fuente de alimento, y por ello tuvieron que desplazarse,  con lo cual están en situación de extrema vulnerabilidad, son poblaciones sobrantes y son una carga para el Estado. Hay una total desorganización y deshumanización”.

“Los filibusteros de todas las especies explotan a las comunidades indígenas y criollos pobres, va a encontrar políticos, comerciantes, empresarios….como no saben manejar el dinero son totalmente explotados. El clientelismo político es aberrante y quien no se alinea no le mandan el camión aguatero”, finalizó.