Pobreza e Indigencia más allá del Relato. La Década Estragada | Salta Entre Líneas
Image Image Image Image Image Image Image Image Image Image
Scroll to top

Top

No Comments

Pobreza e Indigencia más allá del Relato. La Década Estragada

Pobreza e Indigencia más allá del Relato. La Década Estragada

 

Por Daniel Salmoral

 

La pobreza, la indigencia y el hambre, ya no pueden seguir escondiéndose bajo la alfombra. 

La “truchada” de las cifras del INDEC, tampoco sirve para ocultar una realidad que estalla por todos lados y aflora a la superficie por los poros.
Es la etapa final del relato, de la mentira, de la burla hacia una sociedad que, mayoritariamente, está hastiada de tanta farsa, de tanto engaño y de tanta desvergüenza.

Llega el fin del kirchnerismo en todas sus variantes y con ello comienza la retirada de los escenarios públicos de varios de los que fueron cómplices del engaño, robo y saqueo en estos últimos once años.

Por eso, antes de irse del todo y aprovechando que les queda un año largo en el poder todavía, intentarán el golpe final, el robo del adiós, el de la despedida, que no sólo sumará más dinero mal habido a sus alforjas, el mismo que le falta a tantos chicos hambrientos, sino que también servirá como venganza contra una sociedad que, según Cristina, “nunca nos merecieron”, (al matrimonio), de allí que ya con un pié en el estribo, desempolvaron el proyecto de la torre en la Isla Demarchi, una obra faraónica que no beneficiará a nadie, como muchas otras que hicieron, salvo a quienes volverán a llenar varias bodegas de dólares que se sumarán a los otros que, desde hace rato ya, están a resguardo en paraísos fiscales, como el de las Islas Seychelles.

Este gobierno, autodefinido como “nacional y popular” y que es en verdad junto con los dos anteriores, uno de los más corruptos de la historia argentina superando ampliamente a los de Carlos Menem e igualando inclusive a los de las Dictaduras, va a dejar, para los tiempos, una triste realidad: la de una sociedad dividida, hambre, mucho hambre y desesperanza, mucha también.

El relato, el verso o el cuento, como quiera llamarlo, se diluye ante las cifras que muestran que, lejos de ser la “década ganada”, esta es la “década estragada”.

Según datos de varios organismos como el “Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina” que realiza mediciones a nivel nacional y otras que realizan sus relevamientos en provincias como en Salta lo hacen el Isepci; Fundara o el Centro de Estudios para el Desarrollo Humano y la Prosperidad, dan a conocer cifras que para nada coinciden con las que el gobierno nacional y el de varias provincias hacen público, pretendiendo hacer creer que en la Argentina actual se vive, sobre todo los niños y adolescentes hasta los 17 años, como lo hacen sus pares de Nueva Zelanda, Australia o Canadá, países con lo que a la Presidente gusta comparar el nuestro.

Conurbano bonaerense

Un estudio que realizó el “Barómetro de la Deuda Social de la Infancia” y que presentó la semana pasada la Universidad Católica Argentina (UCA), da cuenta que en los últimos dos años y como consecuencia de la suba de precios (inflación) y del menor nivel de actividad económica, se agravó la situación de la niñez lo que determinó que, en el “Gran Buenos Aires”, existan 42,6% de chicos y adolescentes de hasta 17 años que son pobres, de los cuales el 9,4% sufre indigencia.

Traducidas, estos porcentajes exhiben que 1,3 millones chicos de hasta 17 años son pobres y de esos 290 mil son indigentes.
Según este relevamiento, durante este año 2014 y buena parte del otro, es decir del 2015, esta tendencia irá en crecimiento a causa del proceso inflacionario y la caída de fuentes laborales que afectan sobre todo a los sectores más vulnerables.

Los expertos del “Barómetro de la Deuda Social de la Infancia”, advirtieron sobre un dato más terrible aún: “hoy no están dadas las condiciones para evitar que la pobreza se herede en una cadena intergeneracional”.

En el total de la población del país, el estudio de la UCA abarca 5.700 hogares de 19 áreas urbanas, y allí la pobreza entre los menores de 18 años alcanza al 38,8% contra el 37,2% de 2012. Así, unos 5 millones de niños y adolescentes son pobres y de ellos un 9% (800 mil) son indigentes.

Y en Salta?…

Para la “Fundación para el Análisis y Reflexión de la Argentina”, (Fundara), según el relevamiento integral que realizaron en todo el año 2013 en la provincia, arrojó los siguientes resultados

Pobreza Total 33,40% – Indigencia Total 11,28% Pobreza Infantil 46,27% -Indigencia Infantil 15,36%.

Desempleo en la Ciudad de Salta

Varones hasta 20 años = 6,84% – Mujeres hasta 20 años 33,99%
Varones hasta 25 años 13,45% – Mujeres hasta 25 años 24,68%
Varones hasta 29 años 11,00% – Mujeres hasta 29 años 21,40%
Varones entre 30 y 45 años 4,77% – Mujeres entre 30 y 45 años 9,47%
Trabajo en negro: 45,70% – Media Nacional 33,50%

En el mismo estudio, la Fundación revela que casi 1 de cada 2 chicos, en la Capital, son pobres.

Para el “Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana” (ISEPCI), en tanto, el 44,65% de los salteños son pobres y de esos, el 11,00% son indigentes.

Ignacio Palarik, coordinador de Barrios de Pié y Libres del Sur, que trabaja en diferentes barrios asistiendo a 60 comedores donde se alimentan de manera diaria niños, ancianos y desocupados, contó en el programa “7 PM”, por FM Pacífico, que hay lugares en el que los vendedores de “paco” y cocaína, usan a los chicos de 6 a 10 años para que hagan de “campana” y alerten cuando venga la Policía a cambio de unas monedas y un par de “pipas”.

Palarik comentó que esto resulta habitual en los barrios de Salta por cuanto los menores no pueden ser detenidos ni procesados, aparte que significan un costo mínimo para los “dealers”, mostrando con ello hasta dónde llega el avance de la droga a pesar del relato oficial que habla de un combate sin cuartel contra la sustancia y los narcos, sean estos pequeños o grandes.

“Frente a la pobreza, las necesidades diarias que no se cubren y la facilidad para acceder a unos pesos, la oferta les resulta imposible de rechazar a estos chicos y adolescentes que viven con hambre, sin ropa ni calzado, sin acceso a tratamientos de salud y medicamentos, nula educación y rodeados de violencia familiar y barrial y atrapados por la propaganda consumista”, era lo que aportaba sobre el tema una enfermera que desarrolla sus tareas diarias en la “Salita” de Salud de un barrio ubicado a no más de 30 cuadras de Plaza 9 de Julio.

Por su parte, el dirigente de Barrios de Pie, finalmente, hizo saber que la mayoría de los jóvenes carecen de incentivo hacia futuro, obteniendo, algunos de ellos, no todos, la posibilidad de conseguir una “changa”, pero no todos los días, por la cual llegan a cobrar unos pocos pesos que, la más de las veces, terminan gastando en alcohol y drogas.

El “Centro de Estudios para el Desarrollo Humano y la Prosperidad”, que dirige en carácter de Director General, Juan Collado, a quien se menciona como candidato a gobernador de Salta en 2015 por el partido político, PRO, que a nivel nacional lidera el jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Mauricio Macri, en un detallado trabajo que se realizó en el “Gran Salta”, da cuenta que, de la población total y económicamente activa, es decir de 18 años para arriba, un 42,9% cuenta con un “empleo precario”, registrándose el mayor índice entre el sector “muy bajo”, donde el trabajo precarizado alcanza el 47,1%.

Entre los jóvenes de 18 a 24 años que No estudian, No trabajan y No buscan trabajo, los denominados “NI”, la cifra en los sectores “Muy Bajo” alcanza el 37,5%; “Bajo” el 16,7%; “Medio Bajo” el 5,4%, y “Medio Alto” el 5,1%, totalizando un promedio del 16,3%.

Sobre el No acceso a la Seguridad Social, el trabajo indica, según los niveles en el caso de los Asalariados, lo siguiente:
“Muy Bajo” – 81,1% – “Bajo” – 76,7% – “Medio Bajo” – 60% – “Medio Alto” – 31,7%.
Entre los NO Asalariados, en tanto:
“Muy Bajo” – 100% – “Bajo” – 94,3% – “Medio Bajo” – 85,7% – “Medio Alto” – 50%.
Sobre el Déficit en Salud percibido, se revelan los siguientes resultados según los niveles de pobreza:
“Muy Bajo” – 38,6% – “Bajo” – 34,9% – “Medio Bajo” – 28,6% – “Medio Alto” – 27,7%.
En el caso de “Vivienda y Hábitat”, el estudio cuenta que en los sectores “Muy Bajos”, el 22,1% tiene una situación de tenencia “irregular”; un 26% de “precarias”; un 18,2% de calles “sin pavimento”; un 40,1% de ”basurales” en las inmediaciones; un 62% de problemas con el suministro de “energía eléctrica”; un 51,8% de problemas con la conexión a la red pública de agua corriente; 20,3% de conexión a “red cloacal” y un 77,8% de hogares sin acceso a “internet”.

Pobreza, indigencia, adicciones, enfermedades, ignorancia, desempleo, inseguridad, violencia, problemas para acceder a vivienda, salud y educación, abandono y desesperanza, son el verdadero rostro de importantes sectores sociales de esta Argentina y las provincias, entre ellas, Salta que vive los últimos estestores de las tres gestiones de un matrimonio que accedió al gobierno nacional por “casualidad”, y que muy lejos de ver cuál sería su aporte para resolver los problemas de cuando llegaron en el año 2003, solamente trabajaron a destajo para llenar sus bolsillos a costa de la pobreza y la marginalidad de por lo menos dos generaciones.

Ellos, como varios gobernadores, intendentes y legisladores que en estos años pasaron de “mendigos a millonarios”, juraron por Dios y la Patria honrar el cargo y desempeñarlo con decencia, eficiencia y patriotismo, pero prestaron el sagrado juramento, como queda demostrado con estas cifras, en vano.

Quizás algún día, Dios y la Patria se lo reclamen. 

Pero lo que resulta necesario, imprescindible y urgente, es que la Justicia de los hombres ya, y en representación de tantos pobres e indigentes argentinos que quedarán en la banquina para siempre por su irresponsabilidad y actitud delincuencial, les exija todas las rendiciones de cuentas necesarias para saber, más allá del relato, el verso o el cuento, porqué, a causa de sus exclusivas culpas y por su impúdica ineficiencia y corrupción, los diez años pasados no fueron los ganados sino en verdad, los estragados.