Condenan al jefe de Trata de Personas a 8 años de prisión por apremios y torturas | Salta Entre Líneas
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Condenan al jefe de Trata de Personas a 8 años de prisión por apremios y torturas

Condenan al jefe de Trata de Personas a 8 años de prisión por apremios y torturas

Así lo decidió el juez Marcelo Rubio, integrante de la Sala V del Tribunal de Juicio. El fallo, dictado el viernes pasado y mantenido bajo reserva, también alcanza al oficial, Rodrigo Iván Andrada.

La causa por la desaparición y muerte de Noelia Rodríguez, la joven de 22 años de Guachipas de la que nada se sabe desde el 4 de mayo del año pasado, ya cosechó una condena, aunque no en el expediente principal del caso.

La sentencia en cuestión se dictó en el marco de una causa que se inició tras la denuncia radicada por José Cayetano Sulca, un baqueano que reside en los cerros de Santa Barbara, en la localidad de Guachipas, quien sostuvo que el 21 de mayo de 2014, ocho policías lo fueron a buscar y se lo llevaron detenidos sin orden judicial alguna.

Sulca relató una seguidilla de golpes y torturas a manos de varios policías, aunque a juicio llegaron sólo cinco. Héctor Daniel Orquera, Abel Alejandro Martín y Daniel Córdoba, todos estos policías de la subcomisaría de -Guachipas.

La lista se completó con Rodrigo Iván Andrada y Rubén Angel Aguirre, el primero oficial de la División de Trata y Personas de la Policía, mientras que el segundo se trata del jefe de esa sección, cuya jerarquía al momento del hecho era de subcomisario.

Los policías, según lo informado, fueron defendidos por la abogada Griselda Mamani, quien al momento de los alegatos solicitó la absolución de todos sus clientes en razón de entender que no existían pruebas suficientes para llegar a una condena.

Por su parte, el fiscal de juicio, Rodrigo González Miralpeix, solicitó la absolución de los policías Orquera, Martín y Córdoba, mientras que para Aguirre y Andrada exigió una pena de ocho años de prisión por considerarlos culpables del delitos de apremios ilegales agravado y torturas, como así pidió la inhabilitación absoluta de estos dos imputados.

En su alegato, el fiscal resaltó como fundamento de su pedido el reconocimiento que la víctima hizo de los dos condenados, tanto en la investigación inicial del caso realizada por la ex fiscalía de Causas Policiales, como en la audiencia de juicio, oportunidad en la que la víctima no dudó en señalar a Aguirre y Andrada como los dos policías que comandaron los apremios y torturas sufridas.

Lesiones comprobadas

Asimismo, la fiscalía resaltó como relevante el informe del doctor, Mario Macías, del hospital de Cafayate, y el reporte del médico forense del Cuerpo de Investigaciones Fiscales, Daniel Chirife, quien corroboró las lesiones que presentaba la víctima, entre ellas resaltó las producidas por “picana eléctrica”.

Este tipo de lesiones, según alegó el fiscal, fueron luego confirmadas por la médica, Marcela Portelli, del Servicio de Anatomía Patológica Forense del CIF, con lo cual quedó confirmado que Sulca fue torturado por los policías acusados.

Miralpeix sostuvo que en su denuncia Sulca fue coherente en su relato de los hechos, mientras que los policías, quienes declararon en debate, trataron en todo momento de distanciarse de la subcomisaría y del denunciante.

En su denuncia, Sulca dijo que luego de ser llevado a la dependencia policial de Guachipas, fue golpeado por varios policías, incluso le practicaron lo que se denomina “submarino seco”, lo cual consiste en asfixiarlo con una bolsa de plástico en busca de una confesión.

Asimismo, contó que fue “picaneado” en las piernas, en los testículos y el ano, mientras que Andrada le colocó la pistola en la boca y simuló gatillar, siendo todas estas torturas comandadas por Aguirre, quien a toda costa quería que la víctima se hiciera cargo del crimen de Rodríguez.

Concluido los alegatos, el juez Rubio deliberó y pasada las 13.30 del viernes pasado leyó su veredicto. La sentencia causó gran conmoción entre los policías, pues el magistrado hizo lugar al pedido del fiscal y condenó a los policías Andrada y Aguirre a la pena de 8 años de prisión efectiva e inhabilitación absoluta. Pese a lo elevado de la pena dictada, y en vista de que los acusados llegaron a juicio en libertad, se dispuso la detención de los dos condenados se haga efectiva una vez que la sentencia quede firme.

Fuente: Informate