“¿Cómo vamos a vivir después de dos semanas más las personas que trabajamos en negro, que vivimos el día a día?” | Salta Entre Líneas
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“¿Cómo vamos a vivir después de dos semanas más las personas que trabajamos en negro, que vivimos el día a día?”

“¿Cómo vamos a vivir después de dos semanas más las personas que trabajamos en negro, que vivimos el día a día?”

La atleta y campeona mundial de fitness, Claudia Gaitano, expresó así su angustiante situación, y la de miles, en medio de la crisis sanitaria al verse impedida de trabajar y sin una respuesta concreta del Estado que garantice al menos la alimentación para que guarden cuarentena quienes trabajan en el día a día.

La atleta destacó que a lo largo de su vida profesional ha conseguido triunfos, incluso en nombre de la provincia, sin más que una mínima ayuda gubernamental. “He tenido muchísimos logros durante 20 años, tanto para mi provincia de Salta, siempre con una pequeña parte de una ayuda del gobierno, muy pequeña, lo demás con mi sudor y con gente amiga que me ha apoyado siempre para poder traer logros y ser reconocida a nivel mundial”, dijo.

Sin embargo, lamentó que la situación de crisis sanitaria actual, junto a las medidas que se tomaron para hacer frente desde la Provincia, afectan directamente su actividad y, en consecuencia, su economía. “Soy una empleada que trabajo en negro y vivo el día a día. Yo apoyo mucho la decisión desde la parte de salud, porque debemos prevenir todos, pero desde la parte humana creo que está siendo gratificante solamente para un sector, el sector VIP, el sector que tiene un sueldo por más que se quede en casa un mes, dos meses o tres meses”.

“Esto, para mí, de ayer a hoy se hizo todo noche. Ayer (por el martes) solamente pude comprar con lo poco que tenía en el bolsillo para poder sustentarme todo este tiempo. Si bien es cierto dicen que es hasta el 31 de marzo, tuve contacto con las personas en Italia que son los más afectados y ellos tienen 90 días. Esto para mí recién comienza”, advirtió.

Y continuó: “Yo no estoy planteando cómo vamos a vivir de acá a dos semanas que termina el mes, estoy planteando cómo vamos a vivir después de dos semanas más las personas que trabajamos en negro, que vivimos el día a día. A mí me cerraron todos los gimnasios. Yo trabajo de personal trainer, me muevo de la mañana hasta las 24 horas de la noche y la gente que me conoce sabe que voy a dar clases en un gimnasio, en otro gimnasio, y de eso me pago mis viajes, mi alimentación, y todo lo que es para mí mi vida”.

Consideró que “sería bueno si cerraran los gimnasios, pero se pudiera dar clases al aire libre”. “Entonces, yo me quedo en mi casa a resguardar la vida, pero mi vida también depende de una actividad física que me da de comer. A mí me están quitando la salud y el trabajo a la vez. Yo ya pagué todas mis cuentas, no debo nada, pero porque la sudo. Ahora no la puedo sudar, no es que me quiero quedar en mi casa, pero no puedo trabajar tampoco en mi casa porque no puedo meter gente”, expresó angustiada.

“Desde los 15 años trabajo y me desenvuelvo en lo que sea. El asunto es colaborar con uno mismo para tener calidad de salud, inteligencia y poderse solventar. Por eso, a mis 46 años no tengo hijos porque nunca quise traer un hijo si no tengo con qué darle de comer. Pero me desespera más porque tengo una familia a quién ayudar. Tengo a mi madre que es mayor, que tiene 78 años y tiene diabetes; tengo a mi hermano que hace dos años la señora lo dejó con tres criaturitas y no puede conseguir un trabajo más que de changas; tengo otro hermano que vende empanadas la señora y tiene un negocio, y ahora lo tiene que cerrar, ¿cómo hace esa criatura para vivir? Yo por más que lo quiera ayudar no puedo ayudarle por una semana o dos con suerte, dándole de comer algo de lo mío, pero después ¿cómo va a vivir la familia?”, insistió Claudia.

Y aseveró: “Nos morimos igual, si no nos morimos de este virus que está de moda nos vamos a morir de cualquier virus, porque si bajan las defensas cualquier persona se enferma, jóvenes, viejos, lo que fuera”.

“Yo no tengo ni siquiera un beneficio de planes alimenticios ni de obras sociales, no tengo absolutamente nada. Yo la sudo todos los días de mi vida, no tomo vacaciones, y hoy siento como si me estaría dando el lujo de unas vacaciones, pero sin salud, sin trabajo y sin dinero, y con una familia a cuestas. Y yo sé que hay un montón de familias que están en la situación igual o peor que yo ¿Qué hace el Estado para solucionarnos algo? Decir ‘bueno por día les vamos a llevar mercadería y lácteos para la familia’. No escuché nada de eso. Sí, nos guardamos en la casa y nos lavamos la manito, que ni siquiera eso tenemos. Queremos comprar un alcohol y barbijos y no hay, entonces, de qué nos sirve saber todas las precauciones que tenemos que tomar para que no nos pase lo que le pasó a Italia si no tenemos el material. Y si hay algo de material está la persona que tiene que elegir, como es mi caso, o compro para comer una semana o compro un alcohol. Los desinfectantes siempre fueron caros y ahora son más caros, y sé que también dependo de un desinfectante para seguir viviendo. Pero qué hago, o como o desinfecto mi casa”, continuó con su descargo.

“Estoy desesperadísima porque quiero ayudar y estoy predispuesta a ayudar como sea, pero siempre y cuando nos den una solución solvente para las familias de clase media para abajo. Quiero que la gente se anime, como me hizo animar mi alumno, a que hablara mi situación porque yo estoy totalmente desesperada y sé que hay personas que están mucho peor que yo y no vamos a poder ni ayudarnos el uno al otro porque tampoco podemos ir a la casa del vecino a ayudarlo al vecino. Yo me pasé toda mi vida ayudando, mi trabajo justamente es ayudar a las personas a que tengan más calidad de vida, de salud, de sentirse bien. Entonces, me siento un ente, me siento nada, que no sé para qué voy a vivir si no voy a poder resolverle la vida a nadie, no voy a poder ayudar a mi familia, y yo tampoco”, agregó en su relato con mucha preocupación.

Y concluyó: “He cuidado tanto mi salud porque he laburado y me he cuidado con las vitaminas, con la alimentación, con la actividad física. Cuido todo eso para que en dos días se me vaya todo al diablo y yo no pueda ayudar a los demás. La alimentación tiene un 70% para que la persona esté viva y saludable, y combata cualquier tipo de virus, pero si no tenemos una calidad de alimentación y actividad física, no vamos a poder llegar ninguno”.

Fuente: Sapo de otro pozo/ FM Noticias 88.1 MHz.