“CERO” TOLERANCIA | Salta Entre Líneas
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“CERO” TOLERANCIA

“CERO” TOLERANCIA

opinion cero tolerancia                                                                                                                                                                                                                                                      Ricardo Báez Nunes – Productor Asesor de Seguros – Ex Coordinador General del Programa de Seguridad Vial de la Provincia de Salta – E-mail: rbaezn@uolsinectis.com.ar

 

Recientemente fue promulgada en nuestra Ciudad la Ordenanza “Tolerancia cero al alcohol”, norma abusiva a mi entender, que atenta contra la libertad y la cultura de los ciudadanos, por los motivos que expondré a continuación:

El art. 48 de la Ley Nacional de Tránsito n°. 24449/95, modificada por la Ley 24.788/97, art. 17, inc. a) dice: “Queda prohibido conducir con impedimentos físicos o psíquicos, sin la licencia especial correspondiente, habiendo consumido estupefacientes o medicamentos que disminuyan la aptitud para conducir. Conducir cualquier tipo de vehículos con una alcoholemia superior a 500 miligramos por litro de sangre. Para quienes conduzcan motocicletas o ciclomotores queda prohibido hacerlo con una alcoholemia superior a 200 miligramos por litro de sangre. Para vehículos destinados al transporte de pasajeros de menores y de carga, queda prohibido hacerlo cualquiera sea la concentración por litro de sangre. La autoridad competente realizará el respectivo control mediante el método adecuado aprobado a tal fin por el organismo sanitario.”  Esos parámetros son los que actualmente están vigentes en el resto del país y en muchos en el mundo.  En algunos se permite hasta 800 m/l.

Estoy seguro que la cantidad de muertes en incidentes de tránsito en nuestra Provincia nos debe seguir preocupando y ocupando, pero esta medida no resolverá el problema, porque no sólo el exceso de alcohol al conducir mata, también causan muchas muertes la falta de uso del cinturón de seguridad, el exceso de velocidad y no usar el casco.  Aquí fallan fundamentalmente el control y la falta de educación vial, a pesar de que las leyes nacionales y provinciales vigentes obligan su enseñanza en los establecimientos educativos.  Los cursos para obtener la licencia de conducir deben ser teóricos y prácticos, y mucho más extensos para garantizar que el que la obtiene realmente sabe conducir.  Creo que los daños colaterales que causará esta medida en otros sectores de la sociedad no han sido considerados: somos una Provincia Turística, productora de excelentes vinos y nuestra gastronomía es reconocida internacionalmente.  Es fuente de trabajo de miles de familias y empresarios que se verán perjudicados por la disminución de la comercialización de bebidas alcohólicas ya que es una parte muy importante de la rentabilidad de hoteles, restaurantes y bares y su expendio fue oportunamente reglamentado.

También se verán perjudicados los usuarios de la vía pública, sean éstos peatones o conductores de otros vehículos, ya que quien ocasione un incidente con los parámetros permitidos en otros lugares, aquí incurrirá en una “falta grave” y su póliza de seguro le negará la cobertura.  También tendremos muchísimos incidentes con los agentes de control, que por una mínima diferencia que puede darse por la falta de precisión del instrumento de medición, se verán demorados, sus vehículos retenidos y luego vendrán incontables horas de trámites.  La Ley de metrología legal n°. 19.511 y la Resolución n°. 145/12 reglamentan la homologación de los etilómetros, y expertos consultados me informan que en el país se comercializan alrededor de 20 marcas y sólo las versiones que próximamente vendrán serán totalmente confiables.  Entonces, también ese margen de hasta 0.5 g/l nos garantiza que podemos circular tranquilos luego de compartir una copa en familia o con amigos, sin cometer otras infracciones, obviamente, ya que a partir de allí empieza el estado de “intoxicación alcohólica”, para llegar luego a la “euforia”, estado en el que seguramente abundarán los que produjeron irreparables daños y deberán ser severamente castigados.  La norma citada dice que se miden sólo los “etilos” y no están contemplados, por ejemplo, la marihuana y otros psicofármacos.  Seguramente las estadísticas siniestrales de la Policía de Salta podrán aclararnos qué niveles de intoxicación tienen los conductores que causaron cada uno de los incidentes viales.

Comparto profundamente el dolor y la labor de concientización que realizan las entidades que están a favor de esta Ordenanza, pero creo que tenemos que atacar el problema desde una visión más completa.  Creo que debe ser derogada y el proyecto de Ley con media sanción para llevarlo a nivel Provincial, revisado.

La Seguridad Vial se construye con Educación, Control y Sanción.-