Audiencia pública por desmonte de 13.500 hectáreas en El Tunal | Salta Entre Líneas
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Audiencia pública por desmonte de 13.500 hectáreas en El Tunal

Audiencia pública por desmonte de 13.500 hectáreas en El Tunal

El pasado viernes 5 de febrero se llevó adelante una audiencia pública convocada para debatir sobre un pedido de desmonte de 13.500 hectáreas, por parte de la empresa Agrone S.A. Comparto en esta nota lo que considero, fueron los aspectos más importantes de la misma.

A) La audiencia pública del día 5 de febrero, a hs 9, contó con una numerosa concurrencia tanto de empresarios y profesionales agroganaderos, como de ambientalistas y vecinos locales, de Anta, Metan y Salta capital. La empresa en cuestión es Agrone SA, de Armani agropecuaria en la localidad de El Tunal, ubicada en inmediaciones de Nitratos Austin S.A, a quien Armani le vendiera tierras para su emprendimiento de fabricación de explosivos para la megaminería, años atrás.

El Ingeniero Claudio Cabral, una constante en todas las audiencias por desmontes, no estuvo a la altura de las circunstancias, haciendo uso de un lenguaje técnico no comprensible para personas no especializadas ni supo responder a las preguntas de asistentes acerca de la sustentabilidad del proyecto, del destino de la producción, ni de la cantidad de mano de obra a ocupar por Agrone SA, en la importante extensión de 13.257,24 hectáreas.

Relatan los vecinos en rechazo al desmonte, que todos los invitados por Armani coinciden en que se justifica tal desmonte para el «desarrollo local», cuando lo que menos generarán es justamente un desarrollo local, que implica mejoras en lo social, laboral, económico, sanitario, ambiental, entre otras cuestiones. Y en la región y zonas aledañas, eso no existe, luego de décadas de llevar a cabo actividades agropecuarias extensivas. Es cierto que generan algunos puestos laborales que las empresas necesitan para funcionar y crecer económicamente y con mucho éxito, porque cada año extienden sus producciones a nuevas tierras y por tanto nuevos desmontes, pero sin variar mucho la cantidad de empleados para trabajar en verdaderos latifundios en manos de pocos. Eso nada tiene que ver con desarrollo, correspondería mejor decir «nuevas explotaciones».

B) Eric Zamora, vecino de Las Lajitas, manifestó: «somos uno de los principales productores, pero somos uno de los departamentos más pobres y con una importante tasa de crecimiento de enfermedades respiratorias, diferentes tipos de cáncer, entre otras, superiores a la media nacional y de zonas urbanas, como sucede también en otras zonas rurales del país donde el uso de agrotóxicos se incrementó con los años a pesar de pregonar ahora «supuestas ‘buenas prácticas agrícolas’”. Zamora citó los trabajos científicos de profesionales como el pediatra Medardo Ávila Vázquez; el ingeniero químico Marcos Tomasoni; del embriólogo Andrés Carrasco, que documentan el grave impacto de agrotóxicos en zonas rurales fumigadas y también en los alimentos provenientes de esas regiones.

El joven ambientalista repudió además el nombramiento y gestión de Martín de los Ríos, conocido empresario del agronegocio en la región, quien se desempeña como ministro de Producción y Desarrollo Sustentable. Viene avalando el desmonte de miles de hectáreas en lo que va solo en enero, en sentido contrario a lo que el mundo proclama. Es justificada la preocupación de Zamora, pues pusieron al zorro a cuidar del gallinero.

Se arrasa el monte aduciendo el hambre de la población y el crecimiento demográfico, en nombre de la generación de empleo (13.500 hectáreas para 26 trabajadores). Resulta que Argentina amplía sus fronteras agropecuarias sideralmente, mientras la hambruna y pobreza se incrementan y no es casualidad que esto se vea mucho más en zonas rurales.

C) La vecina Marta Pérez recordó con profundo pesar las graves inundaciones en Las Lajitas, Río del Valle y Salta Forestal, ocasionadas por el excesivo desmonte habilitado por funcionarios provinciales. Los damnificados debieron costear sus pérdidas económicas y recibieron ayuda de vecinos de pueblos aledaños y de Salta capital, no así de los «patrones» promotores de deforestaciones causantes de inundaciones, ya que aniquilaron esas verdaderas esponjas que son los árboles nativos y que no pueden jamás ser reemplazadas por pasturas o cultivos anuales.

Marta Pérez recalcó: «¿acaso no cuentan las escuelas fumigadas, los muertos por agrotóxicos?… sólo cuenta saciar sus bolsillos para esos emprendedores y los políticos corruptos que se prenden». Nada bueno se puede esperar de desmantelar 13.500 hectáreas de monte nativo.

D) La vecina de El Tunal, Marcela Salvatierra, retrucó la responsabilidad social empresaria que pregona la empresa Armani SA que funciona hace años en el lugar. Aparecen para las fiestas patronales. Armani SA, al igual que Nitratos Austin en El Tunal, prometieron a su llegada un gran desarrollo, y coincidieron ambas en presumir con lo mismo; citar como un gran beneficio para lugareños la donación de la leña del desmonte es casi un insulto o una limosna de grandes empresas que se jactan de inversiones millonarias.

Les donarán la leña de esos árboles que antes absorbieron excedentes de aguas de lluvias copiosas, árboles que les moderaron fuertes vientos y las altas temperaturas de la región, que purificaron el aire consumiendo el dióxido de carbono. Además, en teoría, según la industria de explosivos Austin, que tendrá importantes emanaciones de gases, una parte iba a ser absorbida por los árboles circundantes que ya no estarán. Esos árboles que alimentan millones de abejas, insectos tan importante, que hoy peligran en el mundo, gracias al incorrecto accionar humano.

E) Joaquín Elizalde, productor ganadero, defensor acérrimo del proyecto de Agrone SA dijo: “la mayoría de los pueblos de Anta y del norte provincial dependen del desarrollo agropecuario”. “No dejemos de pensar en ello” manifestó, “hay que pensar en las próximas generaciones»…

Evidentemente no detalló Elizalde, el nivel de vida de la mayoría en la ruralidad, justamente en zonas agroganaderas donde llegan apenas a fin de mes debiendo destinar importante cantidad de salario a pagar el costoso precio de alimentos que vienen de zonas lejanas con costosos fletes y que no todos pueden adquirir, incrementándose la mala nutrición o desnutrición. La región con tanta tierra y cultivo es un desierto verde, no provee de alimento a nadie, y si alguien osa sacar un choclo para comer en tanta extension, irá a la justicia. De las regiones que desmontaron para “dar de comer al mundo”, del que parten cientos de miles de camiones con animales y con granos a puertos o mercados centrales, no se puede alimentar el poblador local.

Los alimentos frescos costosos en góndolas no son para cualquiera.

También los trabajadores deben destinar importantes cifras de sueldos o de sus «changas» para adquirir medicamentos para diferentes tratamientos mayoritariamente respiratorios o cáncer.

En Piquete Cavado, el 80% de niños solamente, sin considerar los adultos, padecen enfermedades respiratorias. Se encuentran rodeados de silos de todo tamaño, nacionales y chinos. Proliferan polvillos en aire, moscas y ratas de las que cada casa debe protegerse. ¿Acaso no podía el gobierno exigir otros sitios para su instalación y respetar la vida? Comprobaron el impacto a la salud de silos dentro del pueblo de Las Lajitas y los quitaron ¿Acaso el poblado de Piquete es extraterrestre o es que en Lajitas vivían familias de los productores y en Piquete Cavado no? ¿Acaso no podía el gobierno provincial, a través de su dibujado ministerio de producción y desarrollo sustentable, un nombre que le queda grande… exigir aunque sea una simple fila de árboles entre la escuela y el campo del terrateniente Alfredo Olmedo, que fumiga su extenso monocultivo justo al pasar la calle en frente de la escuela?

Los alérgicos que pueden, se tratan con costosas vacunas para alergias, no reconocidas por obras sociales. Deben pagar remisses por discordancia entre horarios de ómnibus y de turnos con especialistas de capital, que viendo los síntomas, muchas veces ya predicen de qué zona del interior proceden los pacientes… de zonas fumigadas. Nada dice Elizalde de los abortos espontáneos, malformaciones al nacer, y de los estudios del embriólogo Andrés Carrasco y de las deformaciones del núcleo de células y afectación en el desarrollo de vertebrados ocasionados por el glifosato.

Nada dice de la escasa mano de obra en relación a las miles de hectáreas de los latifundios. Por supuesto, la producción agropecuaria genera algunos puestos laborales, porque todavía no pueden mecanizarlo todo, ya que si eso fuera posible se desharían de los trabajadores para ahorrar costos. Necesitan algunos trabajadores, si no, ¿cómo generarían esos excedentes que les permiten ampliarse cada año e ir por más montes?

F) El doctor Carlos María Pagano, filósofo y docente de Salta capital, expresó su rotundo, categórico absoluto y total, no a la autorización del desmonte de Agrone SA en El Tunal. Dijo: “en nombre de nuestra hermana madre tierra, también hermana y madre de la familia Armani, de sus hijos, nietos, de las próximas generaciones”. Al igual que expresara Elizalde, pero en sentido diametralmente opuesto.

La naturaleza tiene derechos y esos derechos no figuran en ningún Estudio de Impacto Ambiental.

En Ecuador y Bolivia, sostuvo Pagano, los derechos de la naturaleza son reconocidos con rango constitucional. Ni en Salta, ni en Argentina, alcanzamos todavía ese grado de evolución, pero no significa que nuestra naturaleza no tenga esos derechos; los tiene, mucho más allá de que no se los reconozca y aunque la violencia financiera los niegue. Como dijo Eduardo Galeano, los derechos humanos y los derechos de la naturaleza son dos caras de la misma dignidad.

Agregó Carlos Pagano: «señores del gobierno de Salta, deben saber que eso que pretenden arrasar no está en medio de la nada. Rebajaría a la nada a toda la vida, a la rica y numerosa biodiversidad. Recuerdo a la autoridad competente que los animales dependen del monte nativo para refugio y nutrición y que en esa zona se encuentran en peligro crítico de extinción el tatú carreta, el Pichi ciego chaqueño, tortugas, y que están amenazados el oso bandera, el pecarí quimilero entre otros.

Recuerdo a la autoridad de la provincia que Argentina es signataria del convenio mundial contra la desertificación y al reducir la forestación se pierde el suelo, se entra en grave riesgo de inundaciones como vimos ya en Anta, y se incrementa el efecto invernadero».

Citó el doctor Carlos Pagano el trabajo científico de economistas de la Universidad Nacional de Salta, Elías y Dib en año 2016, donde un estudio de evaluación monetaria del ingreso de cultivos de Salta, Santiago del Estero y del noroeste argentino, constatan que de 27 mil millones de dólares que ingresaron a productores agroindustriales con uso de agrotóxicos, los costos ambientales fueron de 45 mil millones. Costos que ningún agroindustrial pagó ni pagará. ¿En qué parte del estudio de impacto ambiental está eso? ¿Quién salda esos costos? Ninguna sociedad anónima, enfatizó Pagano.

La madre tierra donde se violan sistemáticamente sus derechos nos exige actuar. Construyamos sociedades capaces de coexistir de manera justa digna y por la vida.

G) Graciela Rivadeo, de Vapumas-Metán, manifestó su profunda preocupación por el avance de desmontes y por proyectos productivos contaminantes como el feedlot de Inversora Juramento en Joaquín V. González, que daña la calidad del aire y de napas de agua, al igual que el proyecto de Nitratos Austin para fabricar explosivos. Cuestionó la falta de idoneidad de la provincia y municipios para desarrollar otras alternativas verdaderamente sustentables para la región, sin el peligroso impacto ambiental que tienen los proyectos impuestos sin consulta previa a los pobladores, que en definitiva sufrirán las consecuencias.

Dejó clara su oposición a la autorización del desmonte de las 13.500 has por parte de la firma Armani agropecuaria.

H) Un comercializador de hacienda convocado a la audiencia para apoyar el proyecto, expresó: «recorro siempre la región y vivo cruzando corzuelas, tortugas, pumas, de todo”, lo que desató fuerte controversia con los asistentes en el salón. Además dijo: «yo quisiera ver de qué trabajarían todos en los pueblos si los campos no estarían desarrollados», lo cual nuevamente impulsó al joven Zamora a responder, pero la moderadora no permitió su participación por haber participado ya con anterioridad.

I) Al final de la agitada audiencia pública cada uno de los invitados por Armani S.A, promotores del desmonte sólo para engrosar los bolsillos de una Sociedad Anónima, constituyendo esto un verdadero ecocidio, un crimen de lesa naturaleza, recibieron con sorpresa de regalo árboles frutales nativos de nuestra Abya Yala (América) como símbolo de armonía con natura, de fuente de oxígeno, de controlador de inundaciones, regulador de temperaturas y lluvias, regulador del efecto invernadero, y como fuente de alimento para los humanos, animales e insectos.

Fuente. Prensa Obrera