Acusan a Raymundo Sosa de pedir dinero para liberar presos en la dictadura | Salta Entre Líneas
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Acusan a Raymundo Sosa de pedir dinero para liberar presos en la dictadura

Acusan a Raymundo Sosa de pedir dinero para liberar presos en la dictadura

Un testigo que declaró en la causa en la que se investiga la detención que padeció la militante de DD.HH. Lucrecia Barquet durante la última dictadura sostuvo que el abogado Alberto Raymundo Sosa, vinculado a la policía, le pidió dinero para liberarlo.

José Ricardo Terrés, un exdetenido político, declaró el lunes último en el Juzgado Federal N° 1 en la causa que investiga la detención de Barquet. Afirmó que su madre lo visitó cuando se encontraba detenido en la cárcel de Villa Las Rosas y le dijo que tenía la posibilidad de salir en libertad “consiguiendo algún dinero”, según un mensaje que le había hecho llegar “el doctor Raymundo Sosa”.

Cuando se perpetró el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, Terrés era empleado administrativo del Instituto de Arte y Folclore de la Universidad Nacional de Salta.

Fue detenido el mismo día golpe y permaneció en la Unidad Penal 1 hasta mayo de ese año.

Su testimonio se prestó en la continuidad de una causa en la que se investiga a los responsables de la privación ilegítima de la libertad que sufriera Barquet, quien estuvo detenida desde el 2 de abril hasta el 31 de mayo de 1976.

Por este hecho ya está procesado y a la espera del debate oral el represor Miguel Raúl Gentil, que era jefe de la Policía de Salta.

El juez Julio Leonardo Bavio sigue la investigación para determinar si hay también responsabilidad del exjefe de Seguridad de la Policía, Joaquín Guil, y de Sosa, a quien la hija de Barquet, Lucrecia Lambrisca, acusa de haber solicitado dinero y un automóvil para lograr la libertad de su madre.

Terrés contó que por aquella época tenía dos terrenos en el barrio San José y que en la visita de su madre se acordó venderlos para responder al pedido de Sosa.

Sin embargo, Terrés fue liberado antes de que llegara a firmar el poder para la venta. Para el testigo, en su calidad de abogado de la Policía y conociendo a la plana mayor de la fuerza, Sosa “conocía los pormenores y circunstancias” de sus detenciones y por ello “solicitaba dinero por nuestra libertad” porque “probablemente sabía que nos iban a liberar a algunos”.

El propio Sosa se reivindica amigo de Guil. En el testimonio que prestó en el juicio en la conocida como Megacausa Salta contó que fue asesor de la Policía desde noviembre de 1974 (el mismo mes en que fue intervenido el gobierno de Miguel Ragone) hasta el 31 de marzo de 1976, y reconoció que usaba un arma reglamentaria.

Terrés se exilió a Suecia, donde permaneció hasta 1986, año en que regresó al país. Su relato coincide en algunos puntos con la afirmación de Lambrisca: detalló que comentó con otro detenido, el médico Mario Falco, marido de Barquet, sobre el mensaje que le había hecho llegar Sosa y que el médico le dijo que podría ser “una buena posibilidad” porque de esa manera él había conseguido la libertad de su esposa.

Sosa figura en el listado de represores de la CONADEP (Comisión Nacional de Desaparición de Personas).

En el Juicio por la Verdad que se sustancia en Salta otros testigos lo vincularon con la represión. El expreso político Oroño sostuvo que visitaba el lugar donde era torturado. Y Mario Zenzano aseguró que durante la dictadura le transfirió un terreno con el fin de que intercediera ante Guil para acelerar un allanamiento.